Técnicas de ahorro de energía
Las técnicas para el ahorro de energía consiste en utilizar el menor gasto energético al realizar una actividad y obtener el mismo resultado. Podemos alcanzar este objetivo a través de modificar ciertos hábitos. Por ejemplo en este caso nos enfocaremos en las compensaciones posturales. Para mantener una buena postura y ahorrar energía durante nuestras actividades que requieren de un tiempo prolongado es mejor permanecer sentado que estar de pie.
Esto nos ayuda a planear estrategias para conservar nuestra reserva de energía y establecer un ritmo de manera apropiada. Al haber presencia de una lesión músculo equelética o neurologica como ejemplo; esto nos va a repercutir al ejecutar la marcha. Al caminar por matener una posición que le sea cómoda pero esta va provocar que modifiquemos nuestra postura y como consecuencia el paciente opta por compensar el peso hacia el lado que no esta afectado. De esta forma un movimiento simple utiliza mucho gasto energético
Debemos educar al paciente a realizar el mismo movimiento de una forma que no gaste energía de manera, que sea coordinado y fluido. Por ejemplo un niño que apenas esta comenzando a caminar los movimientos son más generalizados por lo que el gasto energético es mayor para evitar caerse. En cambio conforme va creciendo y madurando la experiencia le va dando las herramientas para que la técnica sea más precisa al realizar el mismo movimiento mediante los ajustes neuromusculares adquiridos.
Guiral, S. (2015). Efectividad de estrategias de conservación y ahorro de energía para la fatiga en pacientes con esclerosis múltiple. Universidad Zaragoza. (2020).
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